Por qué el bebé no puede comer sal

En este artículo:

Muchos padres y madres, al iniciar la alimentación complementaria con el enfoque BLW se preguntan por qué el bebé no puede comer sal. En este artículo te lo explicamos.

La sal está compuesta de cloruro y de sodio, dos compuestos esenciales para la salud (solo que en cantidades muy pequeñas), y que se encuentran de forma natural en los alimentos.1

La Asociación Española de Pediatría, en su guía de “Recomendaciones de la AEP sobre la alimentación complementaria” aconseja, siguiendo también las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud, no añadir sal a la comida de los bebés hasta los 2 años, y limitar su consumo en la medida de lo posible a partir de esta edad.

banner BLW ideas app

La razón es que los bebés necesitan muy poca cantidad de este compuesto (y esta necesidad se cubre fácilmente con el aporte de la leche materna o las fórmulas infantiles), y además sus riñones son demasiado inmaduros para manejar las sobrecargas de sal.2,3

A medida que crecen, el sistema renal va madurando y, a partir del año, podemos utilizarla en recetas en cantidades mínimas, aunque lo más recomendable es esperar hasta los 2 años.2,3

Añadir sal a las recetas para bebés menores de 1 año puede acarrear consecuencias como deshidratación, sobrecarga renal y predisposición a la hipertensión tanto en la infancia como en la vida adulta.3,4,8

La cantidad máxima diaria de sodio que indica la OMS es la siguiente:

  • Hasta los 24 meses: evitar su consumo. 
  • 2 a 15 años: 2 g/día (0,8 g de sodio).

Por qué el bebé no puede comer sal

Otro problema del consumo de sal es que funciona como un realzador del sabor, lo que puede interferir en el conocimiento y la asimilación de los distintos sabores de los alimentos por parte de los bebés. Eso puede dificultar la aceptación de alimentos con sabores más suaves, como las verduras, y derivar en selectividad alimentaria.7,9

⁠Aquí tienes algunos trucos para sustituir la sal en la alimentación de tu bebé:

Sustituye la sal y los condimentos procesados por hierbas aromáticas frescas o secas. En nuestra sección de recetas tienes algunas ideas de condimentos y la “sal disfrazada” para aliñar los alimentos.

No es necesario contabilizar la cantidad de sodio que tienen los alimentos de forma natural (frutas, verduras, granos, raíces y leche materna).

Cocina sin sal para toda la familia. Luego aparta la ración del bebé y échale sal al resto si quieres.

Recuerda que nuestro paladar, a diferencia del de tu bebé, ya está acostumbrado a los alimentos más salados y con un sabor más fuerte. El bebé no tiene la misma percepción de lo que a nosotros puede parecernos insípido o soso.

Truco: Se puede reeducar el paladar de un adulto o un niño criado con comida muy salada disminuyendo gradualmente la cantidad de sal añadida y sustituyéndola por otros condimentos secos y frescos.

Lee atentamente las etiquetas de los alimentos y escoge las opciones sin sal o bajas en sodio. Para entender mejor la cantidad de sodio que llevan los productos y si son o no aptos para tu bebé, consulta la sección de procesados en nuestra sección de Alimentos. En bebés menores de 2 años, la cantidad de sal no debería ser superior a 0,12 g por cada 100 g de producto. En niños mayores de 2 años, la cantidad no debería ser superior a 1,2 g de sal por cada 100 g de producto.

Algunos bebés con patologías concretas, como la fibrosis quística, pueden tener mayor necesidad de sodio. En estos casos, lo importante es seguir las recomendaciones de los profesionales de la salud que estén tratando al niño.

Cuando salimos a comer fuera

Una preocupación que normalmente nos asalta cuando vamos a un restaurante es la cantidad de sal que utilizan en la cocina. Ten presente que comer algo cocinado con un poco de sal de manera ocasional no va a ser perjudicial para tu bebé.

gif blw

Consejos:

  • Busca en la carta alimentos al natural (tomate, pepino, fruta), platos que puedas pedir que te hagan sin sal (una tortilla francesa,) o que sean bajos en sodio de por sí (verduras cocidas o pasta sin salsa).  
  • No podemos controlarlo todo, pero siempre lo hacemos lo mejor que podemos. También es importante compartir la experiencia de  comer fuera de casa, y eso también es beneficioso y positivo para el bebé. No dejes que el estrés por la sal te impida disfrutar de eso.
  • No olvides que eres TÚ quien decide los alimentos que ofrecerás a tu bebé. Para ayudarte, puedes preguntarle al camarero por el plato, qué textura tiene o cómo se ha preparado. 

¿Sabías que…?

Existen muchos tipos de sal, pero la sal yodada será la que tengamos que ofrecer a nuestro bebé a partir de los 2 años (para cubrir sus necesidades de yodo):

  • Sal refinada o sal de mesa: Está procesada para eliminar impurezas (lo que reduce el contenido en minerales) y tiene 400 mg de sodio por cada gramo.
  • Sal light: Se reduce el contenido en sodio y se aumenta el de potasio. Está indicada para aquellas personas con una restricción en el consumo de sodio, por ejemplo en casos de hipertensión.
  • Sal marina: Se raspa manualmente de la superficie de lagos de evaporación. No está tan procesada, y eso preserva mejor las sales minerales. Un gramo de sal marina contiene unos 420 mg de sodio;
  • Sal del Himalaya: Es de color rosa por su contenido en calcio, magnesio, potasio, cobre y hierro. Un gramo contiene 230 mg de sodio;
  • Sal yodada: Es la sal recomendada por la OMS para cubrir las necesidades de yodo. Es una sal elaborada artificialmente en la que se ha añadido yodo a la sal común, sin que esto modifique su sabor;
  • Flor de sal: Está considerada un producto gourmet muy valorado por los chefs profesionales. Se extrae manualmente de las salinas. Tiene una textura suave y un sabor delicado, además de ser baja en sodio;
  • Sal Maldon: Es un tipo de sal marina que se presenta en forma de escamas. Es muy versátil, aunque es ideal para ensaladas y carnes, añadida directamente sobre el producto cocinado;
  • Sal céltica (o sal gris): Se obtiene de manera artesanal secándola al sol. Es baja en sodio y rica en otros minerales;
  • Sal negra: Es una sal no refinada procedente de la India con un sabor fuerte a azufre (como el del huevo). Por esto se utiliza a menudo en preparaciones veganas en las que se sustituye el huevo por harina de garbanzos. Se usa como un condimento y es menos salada que la sal común;
  • Sal ahumada: Al igual que la sal negra, se usa como condimento. Se obtiene ahumando la sal. Es muy útil para simular sabores de la carne al hacer chorizos, carnes vegetarianas como el seitán, o para marinados.

Atención: Existen muchas sales comercializadas como sal rosa o del Himalaya que llevan colorante y no tienen las características de la sal citada más arriba. Para hacer la prueba, echa la sal en un vaso de agua y remueve. Si el agua se tiñe es porque la sal no es pura.

En nuestra app BLW Ideas tienes toda esta información y mucha más que te ayudará a entender por qué el bebé no puede comer sal y otros aspectos nutricionales para esta etapa, además de recetas, menús y una biblioteca de alimentos con los cortes y formatos seguros.

Referencias


1. AAP: “We Don’t Need to Add Salt to Food” (No es necesario añadir sal a las comidas), 2021. Disponible en:https://www.healthychildren.org/English/healthy-living/nutrition/Pages/We-Dont-Need-to-Add-Salt-to-Food.aspx

2. OMS: “Reducir el consumo de sal”. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/salt-reduction

3. CDC: “Food And Drinks to Avoid or Limit” (Alimentos y bebidas que se deben evitar o limitar), 2021. Disponible en: https://www.cdc.gov/nutrition/ infantandtoddlernutrition/foods-and-drinks/ foods-and-drinks-to-limit.html

4. TAITZ, L.S. “Sodium intake and health in infancy” (Consumo de sodio y salud en la infancia). J Hum Nutr. (1977) Oct;31(5):325-8.

5. OMS – “WHO global sodium benchmarks for different food categories”. (2021) Disponible en: https://apps.who.int/iris/ bitstream/handle/10665/341081/ 9789240025097-eng.pdf

6. OMS – “Directrices: ingesta de sodio en adultos y niños” (resumen). Disponible en: https://apps.who.int/ iris/bitstream/handle/10665/85224/ WHO_NMH_NHD_13.2_spa.pdf

7. Dietary Guidelines for Americans 2020-2025. Disponible en: https://www.dietaryguidelines.gov/ sites/default/files/2021-03/Dietary_Guidelines_for_ Americans-2020-2025.pdf

8. EMMERIK N. E.; JONG, F.; ELBURG, R. M. “Dietary Intake of Sodium during Infancy and the Cardiovascular Consequences Later in Life: A Scoping Review”. Ann Nutr Metab. (2020)- 76(2):114-121. Epub, 7 de abril de 2020. DOI: 10.1159/000507354

9. LIEM. D. G. “Infants’ and Children’s Salt Taste Perception and Liking: A Review”. Nutrients. (2017) – Sep; 9(9): 1011. DOI: 10.3390/nu9091011

10. AESAN. “Plan de reducción del consumo de sal”. Jornadas de debate La Granja de San Ildefonso, 19 y 20 de noviembre de 2009. Disponible en: https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/docs/documentos /nutricion/jornadas_debate.pdf

Comparte:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pulsa X para salir